Conéctate con otros y fortalece tu empresa

Asiste a reuniones, conoce gente que haga lo mismo que tú, profundiza lazos. Todo esto te abrirá puertas y te ayudará a crecer.

Una mejor productividad, un buen manejo en redes sociales o la marca en sí misma; todas éstas son fortalezas que hacen sólida a tu empresa.

Pero hay una en específico que puede hacer la diferencia: el networking, lo que significa, que crees redes profesionales con el objetivo de impulsar tu negocio.

Algunos expertos como Steve Tobak, gerente de Invisor, una empresa dedicada a dar consultoría a empresas sobre temas de liderazgo en Silicon Valley, la cuna del emprendimiento, comparten esta tesis.

Tobak asegura que lo más valioso para retener clientes son las relaciones personales, no las virtuales.

Las razones son varias y entre ellas se encuentra que las transacciones se hacen entre seres humanos. Y es con éstos con los que debes profundizar vínculos si quieres que tu empresa tenga el éxito que deseas.

“Después de todo, si la gente no conoce quién eres, no va a querer hacer negocios contigo”, afirma Richard Branson, un emprendedor por excelencia y el fundador del emporio Virgin.

Por ello, es necesario el networking, o en español, “construcción de redes” lo que no es más que buscar las relaciones más útiles para impulsar tu negocio.

“El punto de partida es generar contactos con el objetivo de que estos nos abran puertas, encontrar futuros colaboradores, inversores, clientes u oportunidades de negocio, así que utilizaremos nuestros contactos de forma estratégica y acudiremos a ellos con un pretexto bien argumentado”, explica Félix López, director de Relaciones Institucionales de AJE Madrid, Asociación de Jóvenes Empresarios de Madrid, y especialista en el tema.

Hacerlo tiene varias ventajas, como llegar a personas “clave” de forma rápida y directa, conocer mejor tu competencia, estrechar la relación con socios, empleados y colaboradores e incrementar las ventas, entre otras.

“Mucha gente piensa que un emprendedor es alguien que opera solo, superando retos y trayendo su idea al mercado a través de la pura fuerza de su personalidad. Pero esto es completamente inexacto. Pocos emprendedores logran eso, casi ninguno alcanza nada que valga la pena sin ayuda. Para ser exitoso en los negocios, necesitas conectar, colaborar y delegar”, asegura Branson.

Relaciones de frente

Lo mejor de hacer networking cara a cara es que se crean impresiones duraderas en las personas que conoces, lo que puede dar pie a futuras oportunidades para ambas partes, en términos de ayuda, consejo o negocio, explica Rishi Chowdhury, cofundador de YourHiddenPotencial, una organización que apoya emprendedores en el Reino Unido.

Pero no sólo es conocer a gente, sino empezar a estar conectado con ésta. Toma las tarjetas que te dieron y escríbeles un correo electrónico inmediatamente, mientras todavía te tienen en fresco en la mente. Los eventos de networking te dan una oportunidad de relajarte y socializar unas cuantas horas, y lo mejor es que cuentan como horas de trabajo, explica el especialista.

Una forma de medir si lo estás haciendo bien, es cuando tienes un alto índice de respuesta en el contacto con otros profesionales. “Cuando estos me responden, aceptan una reunión y me dan feedback. Si por el contrario solo recibo un no por respuesta no lo estoy haciendo bien, no estoy contactando con la persona adecuada o mi discurso no convence”, explica López.

En realidad, es una actividad que se puede hacer en cualquier lugar. En comidas con colaboradores, cámaras de comercio, foros, seminarios, conferencias, clubes deportivos, traslados, etc., pero tienes que tener claro el objetivo con el que lo haces.

Lo primero es tener claro qué puedes ofrecer tú y tu empresa. Luego, tienes que allegarte de información útil como las fechas de los próximos eventos de la cámaras de comercio y noticias sobre tu área de interés.

“Para lograr tus metas, necesitas estar al acecho la oportunidad de hacer conexiones a donde quiera que vayas. Da la bienvenida a encuentros casuales y a oportunidades de soñar con planes extravagantes. La persona con el conjunto de habilidades que necesitas para aterrizar tu nuevo negocio puede sentarse en la mesa de a lado en la cafetería. Ve y di ‘hola’”, aconseja Branson.

Según un estudio del Instituto de Sociología de la Universidad de Munich, Alemania, la creación de redes de contactos incrementa en gran medida las probabilidades de sobrevivencia y crecimiento de nuevos negocios.

Mónica Cavagna, académica de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Panamericana, asegura que para los emprendedores es importante tomar consciencia de la importancia del networking.

“Es una fuente de experiencia, este grupo de gente ya pasó lo mismo que tú, hay que pegarse con la gente que va a la delantera, sobre todo los pequeños y medianos empresarios deberían hacerlo”, explica. Uno de los consejos es utilizar alguno de los tres alimentos del día, es decir, desayuno, comida o cena para realizar networking, ya que bien hechas, estas reuniones dan un “alto valor al tiempo invertido”.

Iván Misner, coach que ha sido llamado el “gurú” del networking en Estados Unidos, asegura que estas reuniones deben usarse para desarrollar una relación, ayudar a un colega a resolver un problema o enseñar a alguien a hablar bien de tu negocio entre sus propias redes.

La plática de elevador

Los especialistas recomiendan preparar lo que se ha llamado el “discurso del ascensor” y se refiere a una presentación tuya y de tu empresa que sea contundente y poderosa en no más de 30 segundos. Algunos recomiendan que te lo aprendas y lo puedas recitar de manera fácil, pero otros, aconsejan que seas más natural y que crees valor en la conversación.

“El propósito de una plática de elevador no es decirle a la gente qué haces. Eso es un monólogo. El propósito es crear una conversación de valor y una conexión. Ese es un diálogo”, explica Sam Horn, una experta en comunicación que ha trabajado con varias organizaciones, entre ellas, la NASA. Intenta relacionarte con algún interés de la otra persona, es decir, no digas “soy un promotor de bienes raíces” sino pregunta si conoce a alguien que desee rentar o vender alguna casa, ahí se producirá la conversación. “Más que llenarlo de datos, haz de algo desconocido algo familiar para tu interlocutor”, explica la experta.

Uno de los detalles que debes cuidar en todo momento, es aprenderte el nombre de la otra persona. Jenny Locklin, productora y miembro de BNI, una organización a nivel mundial que permite compartir ideas, contactos y referencias empresariales, asegura que además, tienes que ayudar a la otra persona a recordar tu nombre con alguna frase sencilla que lo relacione con alguna imagen común. Para no olvidar el suyo, debes asociarlo con alguna imagen que empiece con la misma letra.

Fuente | ELUNIVERSAL.mx

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