LOS DRONES BUSCAN AMPLIAR LA MIRADA DE LOS PERIODISTAS

La Nación | Ángela Atadía
15 de diciembre de 2014.

La mejor manera de filmar la destrucción que causó el tifón Haiyan en Tacloban, Filipinas, dijo el fotógrafo británico Lewis Whyld, fue desde el aire.

Pero Whyld no quería solicitar un paseo en un helicóptero militar, ocupando así un espacio que podría ser mejor destinado a la ayuda que tanto necesitaban. Así que lanzó un avión teledirigido hacia el cielo de la ciudad. Además de tomas que mostraban la magnitud de los daños, transmitidas recientemente por CNN, su avión teledirigido (drone, en inglés) descubrió dos cuerpos que posteriormente fueron recuperados por las autoridades, dijo en una entrevista.

“El periódico es ideal para imágenes fijas”, dijo Whyld, quien construye sus propios aviones. “Sin embargo, Internet es ideal para esto tipo de iniciativas”, agregó.

Whyld y CNN no están solos en la exploración del potencial de los aviones teledirigidos. The Associated Press y News Corporation los han utilizado para mostrar la magnitud de grandes desastres. News Corporation también los ha empleado con el fin de filmar encuentros deportivos en Australia. Quienes realizan documentales sofisticados sobre la naturaleza los usan para obtener escenas de cerca de la vida silvestre. Los paparazzi los utilizan para perseguir a los famosos en Europa, y los informes indican que se han empleado para perseguir a los famosos en Estados Unidos también.

Los aviones teledirigidos, o “sistemas aéreos no tripulados”, como muchos de sus operadores prefieren llamarlos, se pueden hacer volar de manera automática, sin pilotos expertos. Se desarrollaron en gran parte para, y siguen siendo asociados con, los militares. Pero cada vez más se están utilizando para fines civiles, incluyendo el periodismo.

Lo que proporcionan los aviones teledirigidos es un acceso al cielo en cualquier lugar y a toda hora, dijo Chris Anderson, ex editor de la revista Wired y un entusiasta de esta tecnología.

Las máquinas han demostrado ser muy valiosas en las filmaciones o fotografías de cosas que son difíciles de alcanzar, como la fauna o las formaciones geográficas. En el futuro, sin embargo, sus capacidades pueden ampliarse para incluir sensores que puedan ayudar a la cobertura del medio ambiente, por ejemplo, al proporcionar lecturas sobre la calidad del aire.

“Lo que proporcionan los aviones teledirigidos es un acceso al cielo en cualquier lugar y a toda hora”, dijo Chris Anderson, ex editor de la revista Wired, quien dirige una compañía de aviones teledirigidos. “Esa perspectiva es algo que un periodista no tendría, a menos que esperara ayuda de los funcionarios o que contratar a un avión”.

A principios de este otoño boreal, la BBC lanzó al cielo una máquina no tripulada de 18 pulgadas, con seis rotores, para informar sobre un tren de alta velocidad cuyo recorrido estaba planeado de Londres a Manchester. El tren es polémico ya que atravesaría y, algunos argumentan, arruinaría parte del área rural más prístina de Inglaterra.

Los programas de periodismo, entre ellos los de la Universidad de Missouri y la Universidad de Nebraska, y el Centro Tow para Periodismo Digital de la Universidad de Columbia, han comenzado a brindar cursos sobre periodismo relacionado con el uso de aviones teledirigidos. Columbia no enseña habilidades prácticas, pero los estudiantes de Missouri han utilizado estos aviones sobre el río Missouri para un informe sobre la fracturación hidráulica y en la pradera para un informe sobre las quemas controladas. Pero en agosto, la FAA ordenó a las escuelas de periodismo detener los vuelos hasta que obtuvieran el permiso de la agencia.

El uso de aviones teledirigidos cerca de la gente es más problemático. Los aviones son, a menudo, poderosas máquinas pesadas. En episodios recientes, se estrellaron contra los rascacielos de Manhattan, cayeron sobre la acera y se salieron de control, volando hacia la multitud en una corrida de toros en Virginia.

Otra preocupación es que los aviones teledirigidos, que pueden meterse en situaciones que no son accesibles a un fotógrafo común, sean utilizados para invadir la privacidad, sobre todo de personas famosas.

Hemos lidiado con las nuevas tecnologías, como los teléfonos celulares con cámaras, antes. Ya tenemos una maraña de leyes de privacidad y no necesitamos nuevas leyes en esta etapa, dijo la abogada Nabiha Syed. “El concepto de privacidad no es algo nuevo”, dijo. “Hemos lidiado con las nuevas tecnologías, como los teléfonos celulares con cámaras, antes. Ya tenemos una maraña de leyes de privacidad y no necesitamos nuevas leyes en esta etapa”.

La tecnología es cada vez más barata y mejor, dijo. Pronto será posible abrir una aplicación en un iPhone o iPad, hacer clic en un mapa de coordenadas y lograr que un avión vuele hasta ese punto con poca o ninguna habilidad técnica, agregó.

“Esto es muy parecido a la computadora personal. Va desde las máquinas industriales hasta las personales”.

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