La comunicación comunitaria, indígena y afromexicana, pilar de una democracia plural: Lidia Camacho
Ciudad de México, 13 de agosto de 2026. La Dra. Lidia Camacho, presidenta de la Academia Mexicana de la Comunicación, participó en el Foro Internacional de Medios Comunitarios, Indígenas y Afromexicanos 2026, donde presentó la ponencia “Voces, territorios y democracia: el derecho de las comunidades a comunicar su propio futuro”.
Durante su intervención, destacó:
“Hablar de voces, territorios y futuros implica reconocer que la comunicación nunca es un proceso neutral ni sucede en el vacío. Toda comunicación nace desde un lugar, una historia, una identidad y una forma particular de comprender el mundo.
Cada palabra pronunciada en una lengua originaria, cada testimonio transmitido por una radio comunitaria, cada relato preservado en un archivo sonoro y cada mensaje compartido desde una comunidad afromexicana contienen una experiencia colectiva que merece ser escuchada y reconocida”.
Al referirse a la pluralidad como condición indispensable de la democracia, señaló:
“Una democracia no se mide solamente por la existencia de elecciones, leyes o instituciones representativas. También se mide por la diversidad de voces que pueden participar efectivamente en la conversación pública.
Cuando una parte de la sociedad no tiene acceso suficiente a los medios, no estamos únicamente ante una brecha tecnológica; estamos también frente a una desigualdad política, cultural y simbólica. Quien no puede comunicar su realidad difícilmente podrá incidir en las decisiones que la afectan”.
Enfatizó, además, que los medios comunitarios, indígenas y afromexicanos no debían considerarse periféricos o complementarios, pues formaban parte sustantiva del ecosistema democrático de comunicación.
Subrayó que las comunidades siempre habían tenido voz, aunque históricamente habían enfrentado condiciones desiguales para ejercerla con libertad, autonomía y dignidad. Asimismo, resaltó la importancia de estos medios para preservar las lenguas, la memoria colectiva y la identidad cultural, así como para fortalecer la participación democrática.
También propuso impulsar la formación, la sostenibilidad, las capacidades tecnológicas y la protección del patrimonio comunitario, además de construir alianzas horizontales basadas en el consentimiento y el respeto.
Finalmente, reiteró el compromiso de la Academia Mexicana de la Comunicación de contribuir al diálogo y a la generación de condiciones para que las comunidades pudieran narrar su presente y construir su propio futuro.