México requiere una regulación de la inteligencia artificial que proteja derechos e impulse la innovación
La Academia Mexicana de la Comunicación participó como Aliado Estratégico en el México Digital Summit 2026, donde especialistas, legisladores y representantes del sector tecnológico analizaron los retos para construir un marco regulatorio para la IA en México.
Ciudad de México, 8 de octubre de 2026.— En el marco del México Digital Summit 2026, realizado el 7 de octubre en Alboa, Artz Pedregal, Ciudad de México y segundo día de actividades, se llevó a cabo la mesa de análisis “Hacia una Ley de IA en México: ¿qué esperamos?, ¿qué necesitamos?”, espacio en el que legisladores, especialistas y representantes de distintos sectores intercambiaron puntos de vista sobre los retos que enfrenta el país ante el acelerado desarrollo de la inteligencia artificial.
La Academia Mexicana de la Comunicación (AMDC) participó como Aliado Estratégico del encuentro, con la presencia de su presidenta, Dra. Lidia Camacho, quien destacó la importancia del trabajo que desde la Cámara de Diputados se está realizando para avanzar hacia un marco jurídico que permita atender los desafíos y oportunidades derivados del desarrollo de la inteligencia artificial.
Durante la mesa se planteó que México requiere una regulación que permita proteger los derechos de las personas sin convertirse en un obstáculo para la innovación, la inversión y el desarrollo tecnológico. Entre los principales retos identificados se encuentran la protección de datos y la privacidad, los derechos humanos, la seguridad, la atención a grupos vulnerables y la prevención de posibles usos dañinos de estas tecnologías.
Uno de los consensos centrales fue la conveniencia de avanzar hacia un modelo de regulación basado en riesgos, que permita establecer distintos niveles de intervención de acuerdo con el impacto que puedan tener los sistemas de inteligencia artificial. Este enfoque permitiría establecer principios generales y, posteriormente, desarrollar lineamientos específicos para los distintos sectores de la actividad económica y social.
También se destacó la necesidad de fortalecer la infraestructura digital del país, ampliar la conectividad, desarrollar capacidades tecnológicas y formar talento especializado. Los participantes coincidieron en que México no debe limitarse a ser consumidor de tecnologías desarrolladas en otras naciones, sino generar las condiciones para convertirse también en desarrollador, innovador y participante activo de las nuevas cadenas de valor vinculadas con la inteligencia artificial.
Otro de los temas abordados fue la soberanía tecnológica, entendida como la capacidad de México para mantener capacidad de decisión y control sobre tecnologías críticas y aquellas vinculadas con áreas estratégicas, sin que ello implique necesariamente restringir los flujos internacionales de información, datos o servicios tecnológicos.
En este contexto, se subrayó la importancia de construir una política pública que articule los esfuerzos de los distintos órdenes de gobierno con la participación del sector privado, la academia y la sociedad civil. Asimismo, se planteó la necesidad de evitar la concentración de todas las funciones regulatorias y operativas en una sola institución y favorecer un esquema de coordinación que pueda adaptarse a la velocidad con la que evoluciona la tecnología.
La discusión también puso sobre la mesa la experiencia internacional y la necesidad de que México dialogue con otros países y organismos multilaterales para aprovechar principios y buenas prácticas desarrollados en otras regiones, particularmente en materia de derechos humanos, innovación, regulación basada en riesgos y gobernanza tecnológica.
En su participación, la presidenta de la Academia Mexicana de la Comunicación, Dra. Lidia Camacho, reconoció el trabajo que realizan las diputadas Mariana Benítez y Patricia Armendáriz para impulsar una regulación de la inteligencia artificial en México y destacó la importancia de que este proceso mantenga una visión amplia y de largo plazo.
Asimismo, enfatizó la conveniencia de que la discusión sobre la inteligencia artificial no se politice ni se convierta en un asunto de confrontación partidista, debido a que los retos que plantea esta tecnología trascienden intereses políticos y requieren una visión de Estado, con la participación de todos los sectores de la sociedad.
La mesa concluyó con un llamado a mantener abierto el diálogo entre legisladores, autoridades, empresas, especialistas, universidades y organizaciones de la sociedad civil, con el propósito de construir un marco regulatorio que permita a México proteger derechos, reducir riesgos, impulsar la innovación y aprovechar las oportunidades económicas y sociales que ofrece la inteligencia artificial.
Para la Academia Mexicana de la Comunicación, participar en estos espacios forma parte de su compromiso con el análisis de los grandes desafíos que enfrenta la sociedad mexicana ante las transformaciones tecnológicas y con la construcción de una agenda pública que coloque a la comunicación, la tecnología, la innovación y los derechos de las personas en el centro de la discusión.




