La reforma laboral podría impedir la inserción de nuestro país en la modernidad
Por Dulce García
Durante el “Congreso Internacional Derecho y Economía Informal, retos de la política pública del Estado Mexicano”, realizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, José Manuel Lastra Lastra, investigador de dicho Instituto, aseguró que con la reforma laboral recientemente aprobada, se corre el riesgo de empobrecer el derecho del trabajo.
“No debe ser nada más el cambio por el cambio, porque lejos de enriquecer y de mejorar lo que ya teníamos, corremos el riesgo de empobrecer el derecho del trabajo, que incluso fue en su momento un modelo que tomaron muchísimos países de América Latina.”
Hay que recordar que uno de los argumentos que los diputados dieron para aprobar esta iniciativa preferente del ejecutivo federal, fue el de acabar con las elevadas tasas de trabajadores informales que existen en México; sin embargo, en opinión de César Augusto Domínguez Crespo, profesor investigador de la Universidad de Guanajuato, es necesario replantear el concepto de informalidad, pues ésta no es sinónimo de pobreza ni debe atacarse con el único fin de recaudar impuestos.
Domínguez Crespo señala además que el ejemplo más claro de las ganancias que puede llegar a generar la informalidad, lo demuestran grandes emporios económicos como Coca Cola, que incluso ha reconocido que más del 50 por ciento de sus utilidades logradas en América Latina, derivaron de la economía informal.
Por ello, añadió el catedrático, la formalidad en el empleo debe servir primordialmente para proteger a los trabajadores.
Por su parte, José Alfonso Bouzas, considera que así como la globalización es comercial y mercantil, también el derecho del trabajo debería globalizarse junto con la contratación colectiva.
El investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, quien también participó en el congreso antes mencionado, añadió que a partir de la entrada en vigor de la reforma laboral, será imposible que nuestro país se inserte en la modernidad; en consecuencia, habrá más empleo pero menos remunerado y su estabilidad se perderá debido a las condiciones que favorecen el despido de los trabajadores
