La legislación secundaria contempla un posible pago que realizarían televisoras por la multiprogramación que consiste en que podrán transmitir más de un canal en el mismo espacio del espectro radioeléctrico, lo que aumenta la oferta de canales de la televisión abierta.
Actualmente, un canal transita a través de 6 MHz de espectro pero con la digitalización es posible usar ese mismo espacio para transmitir hasta seis canales de televisión abierta, por ejemplo, el espacio que ocupa el canal 2 podrá ser utilizado para transmitir otros 6 canales adicionales con programación propia y distinta.
“Para la emisión de la autorización de multiprogramación, el Instituto expedirá criterios de aplicación general conforme a los cuales exigirá, en su caso, el pago de una contraprestación”, indica el proyecto de ley secundaria del que EL UNIVERSAL tiene copia.
Anteriormente, la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) aprobó la multiprogramación únicamente con una toma de nota y sin que las televisoras tuvieran que hacer pago alguno.
Gabriel Sosa Plata, analista en telecomunicaciones, comentó que este artículo se ajusta a lo que indica la Constitución, sin embargo queda abierto a su interpretación por parte del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).
“Aunque esto aplicaría a dominantes y no dominantes, habría que precisar el criterio, dejan muy abierto el asunto y por lo tanto a una amplia discrecionalidad del IFT”, indicó Sosa Plata.
Por otra parte, el proyecto de ley secundaria menciona que los concesionarios de televisión podrán usar la multiprogramación siempre y cuando determinen “el número de canales de multiprogramación que transmitirán pero, en todo caso, cuando menos uno de ellos transmitirá con los niveles de calidad técnica que el Instituto señale”.
Y, en el caso de que las empresas sean consideradas preponderantes o con poder sustancial de mercado, no se les permitiría la transmisión de canales superior a 50% del total de canales de TV abierta, incluidos multiprogramación, autorizados a otros concesionarios que radiodifunden en la región de cobertura.
Sin embargo, esta regla no es equiparable a la regulación que se impone a empresas de telecomunicaciones que sean preponderantes, aseguró.
“Parece corta frente a las obligaciones que se les imponen a preponderantes en telecomunicaciones, ¿por qué no obligar a los preponderantes a compartir infraestructura, a subarrendar capacidad para operadores independientes o que a partir de un determinado número de señales, el resto sea programado solo con producción nacional independiente?”, cuestionó.
Esas sí serían obligaciones equiparables a la desagregación del bucle local, es decir, la compartición de red de Telmex con operadores.
“Lo que se propone es aceptable, pero insuficiente para evitar concentración de la TV abierta”, afirmó.
Posible frenar licitación en TV
Respecto a la licitación de dos cadenas de televisión abierta Gabriel Sosa Plata aseguró que Televisa y TV Azteca ya no tienen la obligación de permitirlo.
“Las televisoras no tendrían ningún impedimento legal porque finalmente al estar sometidos a ciertas condiciones para que se hiciese realidad su alianza —la alianza a través de Iusacell— pues ahora no habría, por parte de ninguna autoridad, ningún obstáculo para que pudiesen, en algún momento impugnar esta licitación de frecuencias de televisión si afecta algunos de sus intereses”, detalló el analista.
La extinta Comisión Federal de Competencia (CFC) impuso a Televisa y Grupo Salinas la obligación de no obstaculizar la licitación de cadenas de televisión abierta antes de 2014 o la fusión de ambas en Iusacell sería suspendida.
Sin embargo, Televisa interpuso y ganó un amparo con lo que las obligaciones impuestas por la CFC quedaron sin efectos.
El que las televisoras hayan logrado eliminar estas obligaciones que el regulador antimonopolios les había establecido, es una derrota para las instituciones del Estado, indicó el analista en telecomunicaciones.
Fuente | ELUNIVERSAL.mx

